• La alineación corporal produce fluidez, alivio y comodidad.
  • La estructura y la función están interconectadas.

 

El Rolfing no es solo una técnica de manipulación que ayuda a liberar tensiones

para que el cuerpo esté más erguido; es sobre todo educación, de ahí que se incida especialmente en

la higiene postural: pretende que la persona recupere el “poderío” y tome las riendas de su propia vida.